top of page
Search

NO TE IMPONGO NADA…

  • Writer: Felipe Gomez
    Felipe Gomez
  • Jul 7, 2022
  • 3 min read

Para pensar


Si te invito a comer y tú prefieres carne, pollo o pescado, no te voy a obligar a que elijas según mi gusto. Si para ti es mejor comer verduras, adelante, pero no me maltrates si prefiero un pedazo de carne bien asada. Disfruta de tu lechuga!

Si te gusta la ropa que usas para vestirte, no voy a obligarte a que te cambies y uses los colores que a mi me agradan o la moda con la cual me siento más cómodo, tú ponte lo que te guste y yo haré lo mismo sin maltratarte.

Si a ti te gusta el calor y a mi el frío está bien, un pez necesita de un río o una laguna, un mono de un árbol y no viceversa, un oso polar no vive en un desierto, ni un camello en el hielo del ártico. ¿Entiendes? Lo que para ti puede ser muy bueno, yo podría considerarlo muy malo.

¿Quisiste vacunarte? Ok, si yo decidí lo contrario, está bien. No me presentes tus argumentos ahogándome, ni diciéndome que el diablo está detrás de mis convicciones, déjame decidir según mi criterio, es mi vida y no la tuya. No puedes obligarme a estar de acuerdo contigo en todo para aceptarme, no puedes imponerme nada, ni yo tampoco a ti, déjame decidir, creo que al igual que tu, también yo tengo Espíritu Santo.

Incluso en cuestiones de fe, te puedo invitar a conocer a Jesús y su iglesia, pero no puedo obligarte a que ores a mi estilo, o te confieses y comulgues como yo lo hago, Dios en su omnipotencia no te obligará a amarlo y ¿quien soy yo para hacerlo? Dios no quiere obligarte, si así lo hiciera, eso no sería amor ni El tampoco sería Dios.

Por no querer seguir a Jesús como a ti te parece no soy raro ni fanático, ni alguien a quien le falta radicalidad. No estoy ciego, ni tampoco veo todo a blanco y negro como tú crees, tampoco acepto el mal o estoy en el error. Deja de decir que la fe se vive a tu modo, si mal no recuerdo, se debe vivir la fe al modo de Jesús.

¿Te gustan los cantos gregorianos? Óyelos! Te gusta lo gótico? disfrútalo, pero no me digas que mi música es mala o que Dios solo se siente a gusto entre el diseño de tus cuatro paredes.

Si tienes gustos diferentes a los míos, está bien, tú tendrás tus convicciones como yo tengo las mías, pero no me impongas nada, no me obligues a aceptar tu punto de vista. La imposición no está bien, esa actitud coarta mi libertad y me roba la capacidad de discernir, aprender y tomar mis propias conclusiones.

Acepta que somos distintos, que Dios nos creó diferentes, con una identidad propia y una historia que marcó nuestra existencia. No satanices mi gusto ni pisotees mi libertad, tu escoge bien tu camino y yo también escogeré lo mejor que pueda el mío. Podemos convivir, podemos aceptarnos o al menos tolerarnos sin hacernos daño, sin tantas críticas y rumores. No me empujes con tus convicciones, no me exijas a ver el mundo con tus lentes.

Tanto tu como yo, somos como aceite en las manos de Dios, si El abre mucho su mano, nos caemos al piso, si la cierra mucho y nos apreta, también nos precipitamos. Solo El sabe arrullarnos y contenernos con equilibrio para que podamos seguir ahí, con El y en El, con tranquilidad, con sosiego y con paz.

No te pido que toleres el pecado o aceptes el mal, solo que no me uniformes, Dios tiene sus formas y no todos estamos llamados a hacer lo mismo o comprender el mundo desde la misma perspectiva. De ser así, todo sería muy aburrido y si Dios tiene unas grandes cualidades, esta su paciencia, su amor y su creatividad. (El hace nuevas todas las cosas).

Tomate tu café sin azúcar, y cómete tu pollo sin sal, reza las oraciones que quieras o si quieres no lo hagas, pero no me mires extraño por querer vivir la vida a mi modo, en este juego de la vida, cada uno puede saborear la vida a su manera.

Dios te bendiga

 
 
 

Comments


bottom of page